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El nivel de confianza es superior en las mujeres que en los hombres y tiende a disminuir conforme aumenta
la edad de los ciudadanos, en una tendencia que se rompe sólo entre los consumidores de más de 60 años, que muestran una confianza
bastante superior a la del grupo de edad anterior, compuesto por las personas de entre 51 a 60 años. El estatus socio-económico también influye en la confianza que generan los alimentos: los consumidores de estatus medio son los que, por término general, muestran una
mayor confianza, los pertenecientes a los otros dos estatus (alto y bajo) se ubican en posiciones similares. En cuanto a segmento de consumidor, los jóvenes (no ocupados y ocupados) son los dos únicos segmentos que muestran un grado de confianza superior al del conjunto
de los consumidores. Y el segmento que muestra una menor confianza en los alimentos es el compuesto por los hombres.
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Confianza general en los alimentos según sexo, edad y estatus social (%) |
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Confianza general en los alimentos según segmento de consumidor (%) |
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Si se diferencian los alimentos, se ve que las mujeres tienen más confianza que los hombres en todos los grupos de alimentos menos en la comida guisada lista para consumir y la típica de las hamburgueserías. El estatus, aunque sí influía
en la confianza ante los alimentos en general, apenas repercute en la confianza que suscitan unos u otros alimentos en particular.
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Grado de confianza al consumir alimentos según sexo y estatus social (%) |
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La edad, por su parte, se revela importante a la hora de mostrar confianza hacia ciertos alimentos: con la comida guisada lista para consumir y la típica de hamburgueserías, la confianza desciende a medida que se incrementa la edad. Los más jóvenes dan un aprobado (5,4) a la comida guisada lista para consumir y son también los más magnánimos (4,5) con la comida típica de hamburgueserías, cuando los mayores de 60 años muestran una clara desconfianza: 3,6 y 2 puntos, respectivamente.
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Grado de confianza al consumir los alimentos según edad (%) |
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En cuanto al segmento del consumidor, cabe destacar que la ocupación remunerada ejerce influencia en el caso de las mujeres: las que la tienen se muestran menos confiadas en los alimentos que las que carecen de trabajo remunerado, aunque hay excepciones: alimentos congelados (confianza similar), y comida guisada lista para consumir y la de hamburgueserías y pizzerías, en las que la confianza de quienes trabajan fuera de casa es mayor. Los jóvenes (más los que tienen un trabajo remunerado que los que no) son los menos reacios a los alimentos transgénicos, mientras que el colectivo hombres es el que más desconfianza muestra.
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Grado de confianza al consumir los alimentos según segmento de consumidor (%) |
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Las zonas geográficas que refieren una mayor confianza hacia los alimentos en general son, en este orden: Navarra, Andalucía, el Área Metropolitana de Madrid, la zona Norte Centro y la zona Mediterránea. Es inferior a la media en el resto de las zonas, y donde alcanza los niveles más bajos es en Galicia, Centro Sur e Islas Canarias. El tamaño de hábitat influye sólo en las ciudades de mayor tamaño, donde el promedio de confianza baja hasta 6,78. Y las zonas que mostraban la mayor confianza hacia los alimentos en general tienden también a ocupar los primeros puestos en la depositada hacia cada uno de los grupos de alimentos.
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Confianza general en el consumo de alimentos según zona y tamaño de hábitat (%) |
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Destaquemos que los consumidores de Navarra son los que más confianza muestran hacia frutas y verduras,
carnes, productos con D.O, y comida guisada (junto con los del Área Metropolitana de Barcelona, en el último tipo de alimentos), mientras que los de Andalucía otorgan unas puntuaciones más altas en los alimentos ecológicos y, curiosamente, también en los modificados genéticamente. Y los menores niveles de confianza se concentran así: para comida preparada y comida de hamburgueserías y pizzerías, Galicia; y para pescados, carnes y productos con D.O., Islas Canarias.
Se comprueba, asimismo, que en las ciudades de más de 50.000 habitantes es menor la desconfianza depositada en la comida preparada, quizá por el ritmo de vida más acelerado de las grandes urbes...
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Grado de confianza al consumir alimentos según zona geográfica (%) |
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