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Aceptable nada más, con 6,33 puntos, puede considerarse la satisfacción del consumidor con la información sobre el consumo, que alcanza sus niveles más bajos en los servicios de tintorería, reparación de electrodomésticos y del hogar, además de en seguros y vivienda.
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La evolución de los Indicadores entre 2001 y 2002
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Esta satisfacción es algo mayor en las Mujeres, en los mayores de 50 años, cuando disminuye el status, en los No Ocupados, en las zonas Norte, Andalucía, Centro y Mediterráneo y cuanto menor es el tamaño de hábitat.
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Indicadores de satisfacción con la información sobre el consumo de productos y servicios según Segmento de Consumidor
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Indicadores de satisfacción con la información sobre el consumo de productos y servicios según sexo, edad y status
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Respecto a seguros y vivienda, la mayoría de los ciudadanos piensa que son las empresas que los comercializan quienes deberían fomentar la información.
La satisfacción con la información proporcionada por las marcas fabricantes se sitúa en un nivel mediocre, con 5,84 puntos. Y es algo mayor en las Mujeres, en los consumidores de bajo status, en los No Ocupados y en Andalucía, Centro y Mediterráneo.
Por su parte, la satisfacción con la información proporcionada por las empresas que comercializan productos y servicios, con 5,96 puntos, apenas mejora el resultado de las marcas. Las aseguradoras son las peor valoradas. Las Mujeres, los consumidores de bajo status socioeconómico, los segmentos de No Ocupados, los Mayores y los más jóvenes y las zonas de Andalucía, Centro y Mediterráneo muestran un grado de satisfacción algo mayor.
La principal fuente de información sobre el consumo es, para los ciudadanos españoles, el grupo compuesto por sus conocidos, familiares y amigos. Entre los demás agentes, sólo los medios de comunicación, los dependientes de las tiendas y las asociaciones de consumidores contribuyen al menos aceptablemente a la información sobre el consumo. Esta contribución se tiene por insuficiente en el caso de Administraciones Públicas y empresas fabricantes de productos y prestatarias de servicios.
Y si pasamos al terreno de lo cualitativo, en cuanto a credibilidad que tienen para el consumidor las distintas fuentes de información, sólo el grupo compuesto por conocidos, familiares y amigos, y los médicos y entidades sanitarias merecen mucha confianza. Algo menos crédito merecen como fuente de información las asociaciones de consumidores, los dependientes de las tiendas y distribuidores y comercios. Y queda claramente en entredicho el crédito en esta materia informativa de medios de comunicación, empresas fabricantes y Administraciones Públicas.
La principal fuente de información sobre los alimentos frescos para los consumidores es el lugar de compra. Después, para uno de cada cuatro, es el vendedor; en tercer lugar, casi uno de cada diez, es la etiqueta/tablilla; en cuarto lugar, los medios de comunicación; y por último, para uno de cada veinte, las revistas de consumo. Este mediocre lugar que ocupan las revistas de consumo, cuyos análisis comparativos y estudios alcanzan gran eco en los medios de comunicación, puede atribuirse a su exiguo número y a su relativamente escasa audiencia.
La información más consultada en las etiquetas es la fecha de caducidad (casi tres de cada cuatro consumidores) y después la lista de ingredientes (dos de cada cuatro). Ambas han registrado un importante aumento en su proporción respecto al Barómetro de 2001. Entre los demás tipos de información, con carácter mucho más minoritario, cabe indicar la información nutricional (consultada por uno de cada doce consumidores), también con un considerable ascenso respecto al pasado año.
Las Mujeres consultan más información (los Hombres sólo las superan en la consulta de los nombres del producto o del fabricante); la fecha de caducidad se mira en mayor proporción cuanto más bajo es el status social y mayor es la edad. La lista de ingredientes y la información nutricional, por el contrario, se consultan en mayor medida cuanto más alto es el status y en menor medida por los Mayores y los Hombres.
Los cinco indicadores de este Barómetro 2002 sobre la información de temas de consumo obtienen un valor aceptable, próximo a 6 puntos.
Como pauta de comportamiento general, los indicadores alcanzan su techo en los segmentos de Mujeres, en los Mayores de 60 años y en los menores de 21, en los inferiores status, en los/as No Ocupados/as y en Andalucía.
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