En cuanto a los sectores, productos y servicios que más reclamaciones recibieron, no hay cambios respecto a los años anteriores: sigue liderando claramente el ranking la telefonía (27% de quienes reclamaron), y ya más atrás alimentos (11%) y seguros (10%), seguidos a cierta distancia por reparación de electrodomésticos (6%), informática y electrónica (6%), servicios médicos (5%), servicios bancarios (5%) y reparación del automóvil (4%). Por su parte, transporte viajeros (3%), artículos de ocio (3%), mobiliario (3%), reparaciones del hogar(3%) y suministro de gas, agua, luz, etc, comparten ese 3%. Internet sólo mereció el 2% de las reclamaciones, al igual que viajes, vivienda, automóvil y ropa y calzado. Comparando con el año anterior, baja un poco (del 31% al 27%) la proporción de consumidores que ha reclamado a la telefonía, sube también ligeramente la de quienes reclamaron por asuntos relacionados con la alimentación (del 11% al 13%) y descienden del 5% al 3% quienes han reclamado a servicios bancarios. Los hombres reclaman más en telefonía, informática-electrónica, y las mujeres en alimentación. Curiosamente, el estatus económico del consumidor no influye en los sectores a los que cursa reclamaciones.