Las respuestas que reciben los consumidores que cursan reclamaciones siguen generando más insatisfacción que satisfacción, lo que en parte explica que no aumente el hábito de reclamar. Aunque en el último año los reclamantes satisfechos con la respuesta que recibieron han aumentado un poco, pasando del 30% al 33%, siguen siendo más los insatisfechos (43%), a los que hay que sumar una significativa proporción de reclamantes (el 15%) que prefieren situarse en tierra de nadie, contestando que "regular". De todos modos, hay realidades bien distintas al respecto: en la zona Centro-Sur del país, en Navarra y en Barcelona ciudad son más los reclamantes satisfechos (por encima del 40% en las tres zonas) con la respuesta recibida que los insatisfechos.