Todos pensamos que la vida está cara (grado de compensación del gasto: media, 5,76 ptos), pero los menos quejosos son los más jóvenes. Y, curiosamente, los ciudadanos de estatus bajo la ven poco un menos cara que los de medio y los de alto. Donde menos se queja la gente de la carestía es en la zona Mediterránea, y donde más, en Canarias y Barcelona.
Quienes más se quejan del precio de la vivienda son los jóvenes de 21 a 30 años, y quienes más acusan los precios de los alimentos, los mayores de 60 años.
En Barcelona es donde más cara se percibe la vivienda y los servicios médicos. Y en Navarra, donde menos caros se perciben las comunicaciones (telefonía, Internet...) y los servicios médicos.
Todos reclamamos menos de lo que deberíamos, pero en la zona Centro-Sur del país se llevan la palma: sólo el 15% de los consumidores ha reclamado formalmente alguna vez en los últimos doce meses, cuando en Andalucía y Madrid superan el 25%.
En las capitales de provincia, se reclama un 50% más que en las localidades de menos de 50.000 habitantes.
La mujer reclama más que el hombre por asuntos relacionados con la alimentación y con los servicios médicos, mientras que el hombre lo hace más en los servicios bancarios, temas vinculados al coche y productos electrónicos y de informática.
Casi la mitad de los canarios han reclamado alguna vez a su operador de telefonía, mientras que en la zona Centro-Sur del país lo han hecho sólo uno de cada seis, en Galicia uno de cada cinco y en Barcelona ciudad y País Vasco, uno de cada cuatro.
En el País Vasco es cuatro veces más frecuente que se curse una reclamación formal a las compañías de seguros que en la zona Centro Sur del país, y tres veces más que en Andalucía y Navarra.
Las reclamaciones a tintorerías, en contra de lo que podría pensarse, son muy poco frecuentes, excepto en Galicia, donde representan el 7% de todas las efectuadas. Otro tanto puede decirse de las reclamaciones sobre reparaciones del hogar, que representan el 11% del total en la zona Centro-Sur, pero no más del 4% en el resto del país.
Los consumidores navarros y del centro-sur de España son los que mayor proporción (en torno a la mitad) de respuestas satisfactorias recibieron de sus reclamaciones, mientras que en Madrid y en la zona norte-centro es donde menos satisfacción depararon las reclamaciones (en torno al 25%).
Las personas mayores son las que más piensan que quien mejor defiende sus intereses como consumidores son ellas mismas, y los ciudadanos de estatus alto son los que más atribuyen a las asociaciones de consumidores ese papel de defensoras de los consumidores.
Navarra es tierra abonada para las asociaciones de consumidores: cuatro de cada diez encuestados piensan que son estas organizaciones quienes mejor defienden los intereses de los consumidores. El otro extremo, en Canarias, Andalucía y Barcelona ciudad, con sólo dos de cada diez.
Donde menos se confía en la Administración Pública como defensora de los intereses de los consumidores es en Navarra, Andalucía y en la ciudad de Madrid.