El consumidor español sigue sintiéndose poco compensado (5,76 puntos)
por lo que paga por productos y servicios, y esa sensación se
mantiene casi estática desde hace 5 años (el máximo fue de 5,78 en 2003 y el
mínimo 5,66 en 2001). Quienes se sienten más compensados (6,07) son los más
jóvenes (de 14 a 20 años) y las personas de estatus medio (5,85) y quienes
menos (5,67), los mayores de 50 años y las personas de estatus bajo (5,68).
Por tipos de hogar, la sensación de menor compensación, y de forma destacada
(sólo 5,39), se da en las familias monoparentales con hijos, y la mayor en la
de "adultos independientes" (5,97) y "parejas jóvenes sin hijos" (5,91), si
bien las "parejas con hijos menores", con 5,89 puntos, también dan un
registro superior al medio. Destacan zona Mediterránea (6,02), Centro-Sur
(5,93) y Galicia (5,91) y, en negativo, Islas Canarias (5,32) y Barcelona
ciudad (5,50). El tamaño de la localidad apenas influye.
Particularizando, vivienda (4,9) y seguros (5,3) generan la menor sensación de compensación, mientras que servicios médicos (6,4) y alimentos y bebidas (6,2) crean la mayor. Comunicaciones y servicios de hostelería ocupan posiciones intermedias (5,9). Respecto de los datos del año pasado, sólo es reseñable la evolución, a peor (de 5,2 a 4,9) de la vivienda y el hecho, relevante, de que no hay un solo ítem que haya mejorado siquiera una décima de punto. No parece excesivo, por tanto, concluir que los consumidores españoles piensan que viven en un país caro que no deja de serlo con el paso de los años. Y si se apunta el foco a la situación de 2001, las mayores variaciones afectan al aumento en la sensación de compensación económica que producen alimentos y bebidas (de 5,7 a los actuales 6,2) y de los servicios médicos (de 6 a 6,4). La edad influye en esta sensación de compensación económica: los mayores de 60 años son quienes más caros perciben los alimentos y la hostelería y quienes más compensados se sienten por lo que pagan por los servicios médicos. Los más jóvenes, sin embargo, critican menos el precio de los servicios de comunicaciones (6,4) y de la hostelería (6,3). La inconformidad con el precio de la vivienda se manifiesta particularmente en la franja de 21 a 30 años (4,2) y con los seguros en la de 31 a 40 años (5 puntos). También la zona geográfica interviene: el precio de la vivienda es considerado abusivo especialmente en Barcelona urbe (4,4), los servicios médicos generan mucha sensación de compensación económica en Navarra (7) y País Vasco (6,8), los servicios de comunicaciones en Navarra (6,5) y el precio de los seguros es tenido por más caro que la media del país en Madrid ciudad (5,1) y en Canarias (4,9).