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Fundación Eroski

Barómetro de consumo 2007

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En resumen

El Barómetro de Consumo de FUNDACIÓN EROSKI, que comenzó su andadura en 2001, llega a su sexta edición

El consumidor español confía en la seguridad de los alimentos y mejora su equipamiento tecnológico pero sigue sin fiarse de Internet para comprar

El Barómetro de Consumo es una encuesta que elabora FUNDACIÓN EROSKI y que permite hacer una radiografía del consumidor español: Confía en los alimentos (excepto en la comida rápida y los transgénicos), cuando los compra se muestra marquista y tradicional, es cada vez más exigente con la información, tiene buen concepto de sí mismo como consumidor y cree que nadie como él mismo defiende sus intereses, no se siente compensado por lo que recibe a cambio de lo que paga (lo más caro: vivienda y seguros), y aunque continúa mejorando su adaptación a la era de las Nuevas Tecnologías (tiene ordenador en casa y lo tiene conectado a Internet), sigue sin comprar mediante Internet porque desconfía de la seguridad de la Red. Este estudio, consolidado como información de referencia cuando se habla de la opinión del consumidor, consiste en una amplia encuesta (realizada desde 2001 por el Instituto de Empresa) a 3.218 personas mayores de 14 años en todo el país.

Conferencia Barómetro 2007

Presentación del "Barómetro 2007". De izqda a dcha: Fernando Sánchez; del Instituto de Empresa, Director del estudio. Ricardo Oleaga; Director de Productos Informativos de FUNDACIÓN EROSKI y Arantza Laskurain; Directora de FUNDACIÓN EROSKI.

El consumidor asegura que el color es el indicador principal de frescura en la carne y el pescado, y que conocer personalmente al vendedor y tenerle en buen concepto es lo que más confianza le genera a la hora de comprarlos; por otro lado, cada vez se fija más en la lista de ingredientes y en la información nutricional de las etiquetas de los alimentos. Todo apunta a que sigue sin sufrir problemas de autoestima como consumidor: más que de nada ni de nadie, se fía de sí mismo y de su círculo de allegados a la hora de tomar decisiones relacionadas con los alimentos, si bien confía en servicios sanitarios y asociaciones de consumidores. Abundando en esta posición, está seguro de que quien mejor defiende sus intereses como consumidor es él mismo y la única otra referencia válida son las asociaciones de consumidores, y su fuente de información más importante sobre temas de consumo no son medios de comunicación, empresas ni autoridades públicas, sino sus familiares y amigos, a quienes siguen en importancia dependientes de tiendas y asociaciones de consumidores. Otra constante que se repite año tras año en este perfil del consumidor es que exige más y mejor información sobre productos y servicios.

En cuanto a equipamiento tecnológico, el consumidor medio tiene ordenador en casa y lo tiene conectado a Internet, usa la Red preferentemente para navegar por la web y enviar emails, no compra por Internet y no reconoce que se baja música y películas de la Red. Asimismo, tiene móvil, pero no reproductor de música mp3, ni navegador GPS, ni agenda electrónica (PDA).

Otros ítems del perfil de consumidor español son los siguientes:

Las variaciones más reseñables respecto del Barómetro de Consumo 05 son que se consolida la recuperación de la confianza en la carne, que mejora aún más la gran confianza en frutas/verduras y pescado, que -a pesar de que sigue en zona de incontestable suspenso- aumenta la confianza en los alimentos transgénicos, que se afianza la mejora de confianza de las marcas blancas de alimentación, que sube la credibilidad de la información ofrecida por los dependientes de las tiendas de alimentación, que aumenta inopinadamente (la tendencia era la contraria) la consulta a la fecha de caducidad en la etiqueta de los alimentos, que se produce un frenazo en la proporción de consumidores que cursan reclamaciones, que retrocede el exiguo número de consumidores que compran alimentos ecológicos y que no aumenta la minoritaria proporción de ciudadanos vinculados a ONGs. Y el ansiado descenso en el consumo de tabaco se ha quedado en una tímida bajada de los fumadores habituales (pasan del 25% al 24% de la población mayor de 14 años). También destaca el parón de la confianza en Internet como medio de compra: sigue en zona de suspenso (4,7) y lo hace rompiendo la tendencia a la mejora de años anteriores.

Y de los apartados que incorpora por vez primera el Barómetro de Consumo, destacan las siguientes conclusiones: