La población de entre 21 y 40 años y los consumidores de estatus alto son los menos satisfechos con la información que reciben sobre temas de consumo.
Los consumidores vascos, navarros y barceloneses son los menos contentos con la información que reciben sobre la compra de vivienda.
Los más exigentes con la información proporcionada por entidades bancarias y compañías de seguros son quienes tienen entre 31 y 40 años.
Quienes más valoran la información sobre temas de consumo proporcionada por las asociaciones de consumidores son quienes residen el a zona Centro-Sur y los navarros; y, por edades, quienes tienen entre 41 y 50 años. Y quienes menos valoran la labor que al respecto desempeñan los medios de comunicación son los de entre 51 y 60 años.
Los consumidores de estatus alto son los que más crédito conceden a las asociaciones de consumidores y a Internet como fuentes de información sobre asuntos de alimentación y quienes menos se lo dan a los medios de comunicación en general. En Navarra es donde mayor es el crédito de las asociaciones de consumidores y de los conocidos y familiares.
En Madrid, el crédito de las Administraciones Públicas como fuentes de información sobre asuntos de alimentación es el menor de todo el país, si bien es mediocre en todos lados.
Los más jóvenes consultan menos que el resto de la población la lista de ingredientes de los alimentos que consumen; sin embargo a la hora de consultar la información nutricional (calorías, grasa, etc), no se quedan rezagados respecto de las otras franjas de edad.
En Andalucía es donde con más frecuencia consulta la fecha de caducidad en la etiqueta de los alimentos y donde menos se lee la información nutricional; en Navarra ocurre justo lo contrario.