El grado de confianza ante el consumo de alimentos en
general que tiene el consumidor español sigue siendo bueno (7,26 puntos, algo
más en mujeres que en hombres, y en estatus socio-económicos altos que en
bajos) aunque no mejore desde 2003. Los datos son similares a los de 2005, si
bien sube la confianza en frutas y verduras (7,6), y en pescados (7,2). La
evolución de los datos desde 2001 indica que remonta nítidamente la confianza
en la carne como alimento (desde 6,4 hasta los 7 puntos actuales) y más aún
en las carnes frescas con marca (de 6,8 a 7,4). Asimismo, se comprueba que
mantienen sus posiciones de privilegio en materia de confianza los productos
con D.O. (7,6 puntos), los alimentos ecológicos (7,6) y las frutas y
verduras. Llama la atención la lenta pero sostenida mejora que registra en
estos últimos seis años (de 3,4 a 3,8) la aún escasa confianza que suscitan
los alimentos transgénicos. Por otro lado, se mantiene en su mediocridad
(5,8) la confianza generada por los congelados, mientras que ni platos
precocinados (4,1 puntos) ni comida rápida, la típica de hamburgueserías,
pizzerías, etc. (2,8), salen de la zona de suspenso sin paliativos en que se
encontraban en 2001. Galicia y País Vasco son las zonas que menos confianza
muestran ante la comida rápida (menos de 2,5 puntos).